Es mi garganta la que sufre cuando me acuerdo de ti, pareciera que va a estallar,
pero cuando ya no puede más trago tres veces y continúo.
De vez en cuando hago retratos de ti, se posan en mi frente y es imposible que se vayan.
La culpa llama imponente a mi puerta, inevitablemente se fuga, se mezcla y la respiro.
Hay días en que algo se rompe y es porque al buscar, por más que busque sólo encuentro vacío,
y tu vacío es el más grande. Intento vivirlo, tratar de entender, de perdonar.
Te escapaste, hiciste trampa. No existe un remedio ni un plan para seguir,
es el tiempo el que actúa como desinflamatorio. Si, estoy inflamada de recuerdos,
estos se potencian cuando voy a tu casa y solo te encuentro en los silencios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario