Insiste y pesa, no me espera ni extraña.
Me lleva, me mata y me ata,
pero jamás me olvida.
De nada puedo quejarme,
es él incondicional.
Claro que no es recíproco,
yo si lo espero y extraño.
Le doy vida y sentido.
Y hasta pido perdón cuando lo olvido.
Pero el maldito tiempo no empatizará nunca
ni conmigo ni con nadie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario